En la obra "Horror, terror y furor...", Inés, la sufrida madre de Paz, decide quitarse la vida tomando veneno contra los ratones. Decidimos que lo mejor era usar matarratas auténtico para que la escena fuese realista... Pero enseguida nos dimos cuenta de que, siguiendo ese procedimiento, nos quedábamos sin la actriz. Así que tuvimos que reemplazar el matarratas por refresco en polvo, que es ese líquido rojizo que tanto sorprende al público cuando Ana se lo traga sin pestañear. El "sobre de veneno" que lo contiene es un atrezzo basado en bocetos originales de un matarratas británico de principios del siglo XX.