|
Soñando sin roncar
En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría se roncan.
Enrique Jardiel Poncela
|
Estas líneas pretendían ser la respuesta al típico ¿Quiénes somos? que está en todas las webs, es decir, una presentación universal dirigida a todos y a nadie. Pero total, en realidad estas letras no están ahora en el cosmos, sino en la ventana de tu navegador, así que mejor me dirijo a ti directamente.
Cuesta un poco reconocer que una idea que todavía pretendemos cuidar como un recién nacido tiene ya cuatro años. Fue en el 2004 (probablemente en primavera) cuando, mientras me defendía del asedio del monitor del ordenador y la montaña de papeles, me llegaron las primeras alertas de una nueva iniciativa que, esta vez sí, iba a terminar convirtiéndose en realidad.
Que un grupo de personas sin experiencia previa sobre las tablas (salvo alguna honrosa excepción) pueda convertir su ilusión en algo que puedas disfrutar en directo desde una butaca es muy, muy complicado. Y de hecho pasaron dos largos años antes de que cristalizara, en el verano de 2006, en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz. Más de trescientas personas acudieron a aquella cita, y del resultado de la experiencia surgieron nuevas energías que nos han mantenido haciendo cosas hasta ahora.
Las claves del trabajo de Cacaruca han sido extraordinariamente sencillas. Dado que no nos correspondía investigar sobre nuevas formas de comunicación teatral ni (mucho nos tememos) vamos a pasar a la historia por nuestra excelsa calidad interpretativa, decidimos apoyarnos en un esquema de teatro tradicional, manteniendo una preocupación y un anhelo: la preocupación de entretener, y el anhelo de divertir.
En el lugar en que vivimos el humor está inevitablemente ligado al carnaval. Si no conoces el carnaval de Cádiz, te estás perdiendo una de las mejores vivencias que puedes encontrar a lo largo de tu vida. Pero es extraordinariamente fácil, cuando quieres divertir por estos lares, tomar nota intuitivamente de los maestros del humor gaditano, y caer en el riesgo de terminar adoptando una estética y forma de hacer chirigoteras.
En nuestro caso no es así: los resortes del humor de Cacaruca están inspirados en los textos de los autores que componen nuestro repertorio, y en nuestros montajes visualmente (casi) todo es lo que parece. No tenemos disfraces, sino vestuario. No tenemos tipo, sino personajes. Y hasta ahora, no hemos considerado la improvisación como elemento importante en nuestra forma de conectar con el público, porque aún no tenemos tablas como para garantizar un buen resultado en esa línea.
Hemos puesto en esta web buena parte de nuestra experiencia, para que podáis conocernos y quizás animaros a echarnos el ojo en directo, si alguna vez tenemos la oportunidad de llegar hasta vosotros con nuestras chanzas y nuestra manera de entender la comunicación teatral.
Y todavía no te he contado nada. Date una vuelta por esta web, y encontrarás una manera (que me gusta creer genuina) de entender el entretenimiento, además de pequeñas historias, imágenes divertidas, y la ilusión de mucha gente.
Juan Luis Candón Cacaruca Teatro
|